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Terapia infantil y de adolescentes
La infancia es la etapa más importante desde donde se sustentan nuestras bases emocionales relacionadas con la sensación de valoración, seguridad y aceptación. Eso determina cómo esos niños se enfrentarán en el futuro a los retos y situaciones que les presente la vida.
Cómo trabajamos
El lenguaje de los niños no son las palabras
Un niño rara vez puede explicar con palabras lo que le está pasando por dentro. Por eso en terapia infantil y juvenil trabajamos con técnicas de dibujo, de juego y técnicas narrativas —como la construcción y la lectura de cuentos— para procesar y expresar situaciones y emociones difíciles.
A esto se suman técnicas como el EMDR o el Brainspotting, adaptadas a su edad y a sus capacidades, que permiten trabajar el impacto de lo vivido sin exigirle una elaboración verbal que todavía no está a su alcance.
Herramientas en consulta
- Juego terapéutico y juego simbólico
- Dibujo y expresión plástica
- Cuentos y técnicas narrativas
- EMDR adaptado a la infancia y la adolescencia
- Brainspotting con niños y adolescentes
- Psicoeducación emocional a medida de su edad
La familia
Sin vosotros no hay avance
El vínculo con la familia es indispensable para el avance terapéutico del niño, por lo que se realiza un trabajo conjunto y una comunicación y coordinación constante.
Sesiones con el menor
Su espacio propio, con su ritmo y su lenguaje. Lo que se habla ahí se cuida, y eso es justo lo que permite que se abra.
Orientación a los padres
Sesiones para entender qué está pasando y para acompañarlo mejor en casa, sin culpa y con herramientas concretas.
Coordinación continua
Comunicación constante sobre cómo va el proceso, qué observáis vosotros y qué podemos ajustar entre todos.
Motivos de consulta
Cuándo pedir ayuda para un niño o un adolescente
No hace falta que la situación sea grave. Muchas veces basta con notar que algo ha cambiado y que no se resuelve solo.
- Ansiedad, miedos o rechazo a ir al colegio
- Cambios bruscos de humor, irritabilidad o aislamiento
- Dificultades para dormir o pesadillas recurrentes
- Baja autoestima y mucha autoexigencia
- Dificultades sociales, conflictos o acoso escolar
- Separación de los padres, duelo o cambios importantes en casa
- Experiencias difíciles o traumáticas
- Problemas de conducta en casa o en el aula
Preguntas frecuentes
Lo que suelen preguntarme los padres
Se trabaja con niños desde edades tempranas adaptando el lenguaje y las herramientas: en los más pequeños, a través del juego, el dibujo y los cuentos; con adolescentes, con un espacio propio de conversación y técnicas de procesamiento.
El menor necesita sentir que su espacio se respeta, y eso es lo que permite que se abra. Los padres recibís devoluciones sobre el proceso, las claves de lo que está ocurriendo y pautas concretas, sin que eso implique trasladar el contenido literal de cada sesión.
Sí. El EMDR y el Brainspotting se adaptan a la edad y a las capacidades de cada niño. Existe formación específica en terapia de neuroprocesamiento con población infantil.
Es muy habitual, sobre todo en adolescentes. Suele ayudar plantearlo sin dramatismo y como algo suyo, no como un castigo ni como una consecuencia de haberse portado mal. En la primera sesión trabajamos precisamente eso: que encuentre un motivo propio para volver.
Da el primer paso
Te espera una mejor versión de ti mismo
Sé que no es fácil empezar un proceso de terapia, pero este puede ser un primer gran paso. Dime qué necesitas y me pondré en contacto contigo lo antes posible.